Lo miro... El esta tan borracho como yo... Es lindo, en realidad no es el prototipo de hombre especialmente bello, pero tiene algo. Me gusta.
El me mira, y siento que somos los borrachos mas felices aún cuando ninguno sonrie. Levanta su vaso y entonces hacemos salud. Y ya no queda nada más. Se acabó el copete y ahora no hay nada más que hacer.
Es tarde -me dice-.
Y ahora nos agarra un silencio maricón y no sabemos que decir.
Me voy a dormir -me dice al rato-.
Y yo lo miro. Es lindo, no se que tiene pero me encanta. Y el no lo sabe, ni se lo imagina.
¿Pasa algo? -Porfin me pregunta-.
-Pasa la noche conmigo....
