Décimas para un ángel
El más lindo ángel eres,

Amigo y compañero,
Y cada día espero
Tenerte entre mis pares.
En el cielo y en los mares
Comparto el alma mía.
Con amor y sabiduría
Te doy mi sentimiento,
Esto no es un cuento,
Por siempre te amaría.
El ángel más lindo que vi
Contigo lo tengo todo,
Contigo codo a codo
Me mantendré siempre feliz.
Ángel que pisa mi jardín,
Y las flores de mi cama.
De besarte tengo ganas,
Y dormirme en tu pecho.
Quiero que sea ese el lecho
Donde descanse mi alma.
Creo que estoy enamorada
Como nadie lo ha estado,
Porque nadie ha amado,
No han sentido nada.
Tu beso una espada
Si no llega a mi boca,
Sin ti la calma es poca,
Y me muero de pasión.
A Dios una oración,
Y que ames a tu loca…
Rabia Enjaulada
Cada uno sirve su plato, comemos en silencio. El hace sonar su comida sabiendo que a mi me apesta, yo, antes que el termine su plato, prendo un cigarro, y sé que el lo odia.
No nos decimos nada, es una guerra en silencio, intentando hacer todo por desesperar al otro. Intentando hacer lo imposible por lograr que el otro se enoje tanto que se vaya callado.
El rompe el silencio y me dice;
- te molesta si salgo hoy con mis amigos? -
no -le respondo
- y si llego a la hora del pico?
- haz lo que querai, weá tuya -le digo...
Me molesta que me haga esas preguntas, como si yo le robara la libertad, quiere hacerme sentir una bruja siendo que nunca le he obligado a nada ni le he pedido explicaciones.
El se da cuenta de eso, se queda callado.
El lava su plato y yo espero que se vaya de la cocina para lavar el mio. No hablamos nada. Al final veo que no salió y que se puso el pijama temprano.
Yo espero a que se vaya a dormir y me quedo viendo tele en el sillón. No quiero ir a la cama y sentirlo cerca, no quiero compartir con él ese momento entre que te acuestas y en que te quedas dormido. No quiero saber que ambos estamos pestañando disimulando nuestro insomnio.
Este es un campo de batalla silencioso, de esos que más duelen, porque te tragas la rabia y no se logra digerir, te queda atrapada en la garganta ahogandote y no baja ni con agua ni con pan.
Me quedo dormida en el sillón con la tele prendida, y sueño con él, sueño que se va, sueño que despierto y ya no está en la cama, y no están sus cosas, me voy a la cocina y veo solo mi taza, él ya no está.
Me despierto y decido irme a la cama. Veo que aún está aqui, y duerme, mientras él lo hace me acuesto a su lado y lo abrazo tan fuerte que siento su respiración agitarse.
- te amo -le digo-
te amo siempre.
El o Ella
Hace días que no fumo, pensó. Y prendió un cigarro, sin ni siquiera tener ganas de fumar. Lo encontró malo, que mal olor tenía, y que sabor amargo le dejaba en su lengua.
Pero hace días no fumaba. Y no por estar en un estado de plenitud, no por sentirse bien sin fumar.
Estaba secandose, se sentía putrefacto por dentro y su malestar a nivel emocional le afectó la salud y termino en una posta de urgencia, y después de eso vino el no querer moverse, el no querer hacer nada, el no querer pararse mas que para mear. El, siempre preocupado de su aseo personal, no se bañó. Menos iba a arreglarse.
Pero hoy lo hizo, aunque no quería. Aún se siente mal fisicamente, se le retuercen sus articulaciones y no tiene fuerza para nada. Y el cigarro tan malo que probó lo tiene en sus dedos sin darle mas que 7 fumadas cortas durante todo su trayecto de encendido.
Esta no es la tipica historia del desamor, nadie lo dejó, porque hace tiempo nadie está con él. Él no busca amor tampoco, él desconfía, el no quiere confiar. Él tiene miedo.
Y apago el cigarro, estaba malo y no quiero fumar más. Y no soy él, soy ella.
Era mi historia de estos dias...
Ella, El, y El Silencio
Ella se acercó y le dijo cosas graciosas.
El se rió y guardó silencio.
Ella le comentó entre bromas que le gustaba.
El rió y guardó silencio.
Ella se puso seria, le dijo que era verdad.
El guardó silencio.
Ella se sintio mal cosigo misma.
El guardó silencio.
Ella esperó una respuesta.
El se la dió
Y ella guardó silencio.
Ring Ring
¡Se conectó!, piensa mi mente alegre y esperando a que me salude. No lo haré yo, porque podría pensar que lo estoy agobiando, no quiero que se sienta presionado, esperaré a que me salude. Pero entonces se va, y pienso, quizás estaba en un ciber y tenia poco tiempo. Pero quizás me escribió un e-mail y ahí me dirá cuanto me extraña. Reviso el correo electrónico y solo pillo un par de cadenas, un test y mi horóscopo de hoy. Y pienso, quizás no alcanzó a mandarme el e-mail, se conecto solo de pasada.
Entonces vuelve y yo lo saludo haciéndome la desinteresada. "Si me contesta es porque aun le importo", pienso. Y me contesta y me dice que se tiene que ir porque está por salir.
Quizás viene, pienso. Quiere darme una sorpresa.
Entonces me arreglo y ocupo el perfume que me regalo la semana antepasada antes de que termináramos. El lo notará...
Pero pasan las horas y no llega, y llegan mis compañeras de departamento y me preguntan porque estoy tan arreglada. "siempre es bueno preocuparse de una misma les respondo". Me invitan a salir a tomar unos tragos pero les digo que no tengo animo. Y me quedo esperando al teléfono a ver si me llama para decirme porque no vino, y ya se hace tarde, es hora de dormir, entonces suena el teléfono;
-¿aló?, ¿está Javier?...
-no, equivocado.
Horas
Entonces él se queda dormido y ella lo mira. Que buena noche han pasado juntos, haciendo el amor como si se acabara el mundo, conversaron y se contaron todo lo que pudieran contarse, y lo que no podian también se lo contaban. Entonces el se quedó dormido, ella se acercó al balcon, se fumó un cigarro y no quiso recordar al hombre que la esperaba en casa. Esta noche no, esta noche era de ella y de aquel hombre que ahora yacía dormido en la cama, y que no parecía un ángel, porque babeaba y dormía con los ojos entreabiertos. No roncaba pero respiraba fuerte, y dormia en una posición, digamos, no muy sexy. Pero ella lo prefería. El que la esperaba en casa era tan perfecto que a ella la hacía caer en una desesperación y desconfianza típica de aquellos que se sienten superados por otro ser humano, y que tienen demasiado orgullo para soportar a una persona mejor que uno. En cambio con este hombre de los ojos blancos al dormir y con el hilo plateado saliendo de su boca lograba reirse, lograba sentirse bien consigo misma, y le encanta ver su cara de moribundo al dormir, mientras pasan y pasan las horas.
cigarros
Y llegó el maldito, el terrible, el arruina todo, el indeseable... llegó él, el silencio incomodo. Y Ahí nos quedamos, callados, un cigarro tras otro, yo pensando en que moría por darle un beso, el pensando en que soy la peor de todas, pero que las ganas de sexo frío son mas fuertes.
Cree que soy una puta, yo pensaba... Cree que hago esto porque soy caliente... Pero yo lo quiero, ¿y como se lo hago dar cuenta?
Algunos hombres darían mucho por mi, pero el daría mucho por estar lejos de mi, y eso me revienta porque el mundo se me va esperando que el muy huevón se de cuenta...
Pero esta ahí callado esperando llevarme la cama, y yo sigo fumando en silencio... El rostro de pena se me vuelve notorio... No quiero mas pena...
Pero sigo aquí, cosa que no debería estar haciendo, debo irme lejos..
Entonces me llega el mensaje del cielo, la cajetilla lo dice; "estos cigarrillos te están matando"...
Si, me están matando el poco corazón que me queda...
Será mejor irme lejos de el...