domingo, febrero 04, 2007

Ring Ring

¡Se conectó!, piensa mi mente alegre y esperando a que me salude. No lo haré yo, porque podría pensar que lo estoy agobiando, no quiero que se sienta presionado, esperaré a que me salude. Pero entonces se va, y pienso, quizás estaba en un ciber y tenia poco tiempo. Pero quizás me escribió un e-mail y ahí me dirá cuanto me extraña. Reviso el correo electrónico y solo pillo un par de cadenas, un test y mi horóscopo de hoy. Y pienso, quizás no alcanzó a mandarme el e-mail, se conecto solo de pasada.
Entonces vuelve y yo lo saludo haciéndome la desinteresada. "Si me contesta es porque aun le importo", pienso. Y me contesta y me dice que se tiene que ir porque está por salir.
Quizás viene, pienso. Quiere darme una sorpresa.
Entonces me arreglo y ocupo el perfume que me regalo la semana antepasada antes de que termináramos. El lo notará...
Pero pasan las horas y no llega, y llegan mis compañeras de departamento y me preguntan porque estoy tan arreglada. "siempre es bueno preocuparse de una misma les respondo". Me invitan a salir a tomar unos tragos pero les digo que no tengo animo. Y me quedo esperando al teléfono a ver si me llama para decirme porque no vino, y ya se hace tarde, es hora de dormir, entonces suena el teléfono;

-¿aló?, ¿está Javier?...

-no, equivocado.