sábado, mayo 12, 2007

El o Ella

Hace días que no fumo, pensó. Y prendió un cigarro, sin ni siquiera tener ganas de fumar. Lo encontró malo, que mal olor tenía, y que sabor amargo le dejaba en su lengua.
Pero hace días no fumaba. Y no por estar en un estado de plenitud, no por sentirse bien sin fumar.
Estaba secandose, se sentía putrefacto por dentro y su malestar a nivel emocional le afectó la salud y termino en una posta de urgencia, y después de eso vino el no querer moverse, el no querer hacer nada, el no querer pararse mas que para mear. El, siempre preocupado de su aseo personal, no se bañó. Menos iba a arreglarse.
Pero hoy lo hizo, aunque no quería. Aún se siente mal fisicamente, se le retuercen sus articulaciones y no tiene fuerza para nada. Y el cigarro tan malo que probó lo tiene en sus dedos sin darle mas que 7 fumadas cortas durante todo su trayecto de encendido.
Esta no es la tipica historia del desamor, nadie lo dejó, porque hace tiempo nadie está con él. Él no busca amor tampoco, él desconfía, el no quiere confiar. Él tiene miedo.
Y apago el cigarro, estaba malo y no quiero fumar más. Y no soy él, soy ella.
Era mi historia de estos dias...